¿De dónde proceden los ciudadanos de Cataluña?

Este artículo fue publicado por Orlando Suárez Cámara el 1 de Diciembre de 2009

“¡Hermanos! Lo que hacemos en la vida, tiene su eco en la eternidad” (Máximo Décimo Meridio, Gladiator)

El pasado día 28 de noviembre –a colación con la comparecencia del consejero de Cultura de la Generalitat de Cataluña, Joan Tresserras, para explicar el estudio de los restos de Pedro III, que estuvo plagada de errores y manipulaciones, perfilando una visión torcida de la realidad histórica–, un ciudadano de Zaragoza publicó una carta en El Periódico de Aragón que venía a decir que “los catalanes no son españoles, son franceses, proceden del sur de Francia, de la Occitania y son los primeros charnegos en llegar a Cataluña”, amén de datos históricos que acompañaban a esta frase, y que pueden leer clicando en la imagen de la derecha.

Por ello, hoy me gustaría ampliar la información que aportaba D. Isidoro Berdié, autor de dicha carta, sin la necesidad de aportar, porque no lo creo ni justo ni necesario, opinión personal alguna sino, más bien, referencias históricas que pueden aclarar más aún esta cuestión, pues ya se sabe que los diarios de papel tienen una limitación obvia, y que no es otra que el espacio.

Así, y resumiendo mucho la Historia, en los siglos VIII y IX, los Carolingios (el linaje de reyes francos que gobernaron Europa Occidental entre los siglos VIII y X, y cuyo nombre deriva de su fundador, el mayordomo de palacio y vencedor de la batalla de Poitiers, Carlos Martel) decidieron hacerse con el control de los territorios al sur de los Pirineos como consecuencia del fracaso de la expedición que hiciera Carlos I el Grande (Carlomagno) a Zaragoza en el año 778, cuando los embajadores musulmanes de Zaragoza le ofrecieron tomar posesión de la ciudad a cambio de su ayuda militar contra los musulmanes cordobeses, liderados por Abderramán I.

El fracaso de Carlomagno en Zaragoza, que tuvo miedo del poderoso ejercito franco –por lo que no abrió sus puertas–, se debió a que la ciudad no cayó con la rapidez que el rey de los francos (desde el año 768 d.C.) pensaba; incluso, se encontró ante la batalla más difícil que enfrentara en toda su carrera y, temiendo una derrota, decidió retirarse y regresar a casa. Así, como Carlomagno no podía confiar en los musulmanes ni en los vascones, a quienes se había enfrentado durante su conquista de Pamplona, abandonó apresuradamente la península por el Paso de Roncesvalles, ante la llegada del invierno y las nieves, cuando ocurrió uno de los eventos más famosos de todo su reinado: la Batalla de Roncesvalles, que arrojó varios famosos muertos, entre los que se encontraban el senescal Eggihard, el conde del palacio Anselmo y el prefecto de la Marca de Bretaña, Roldán, posterior inspiración del Cantar de Roldán (Chanson de Roland), el famoso cantar de gesta francés.

Este hecho encolerizó a la Dinastía Carolingia y decidieron controlar el territorio enviando a condes y jefes militares a establecer colonias en dicha zona. De esta manera, y he aquí la clave de la cuestión planteada, los condes establecieron condados y así nacieron los condados catalanes y el de Aragón, por lo que las personas que vivían allí, los que obedecían (la clase baja/media) –pues los mandones y los frailes eran francos (la alta sociedad)–, eran la vieja población hispano visigoda que ocupaba esas tierras.

Muy posteriormente, en el siglo XII, gracias al apoyo mostrado a Ramiro II de Aragón en contra de los castellanos, éste le ofreció a Ramón Berenguer IV, conde de Barcelona, a su hija Petronila –de un año de edad– en matrimonio, quien –tras el fallecimiento de su marido– abdicó en favor de Alfonso II el Casto en documento fechado el 18 de julio de 1164. La boda, hecho por el que los condados catalanes se unieron a Aragón, se celebró en Lérida mucho más tarde, en el mes de agosto de 1150, depositando Ramiro II en su yerno (el 13 de noviembre de 1137) el reino pero no la dignidad real, firmando éste en adelante como Conde de Barcelona y Príncipe de Aragón.

Creo que la cuestión ha quedado bastante clara pero, no obstante, para eso es un blog, para dialogar a través de los comentarios (el foro de cada artículo). Y, por si fuera poco, Domingo Buesa y un servidor hemos creado un grupo en Facebook, denominado Plaza de la Corona de Aragón, para defender los derechos de una tierra que requiere del apoyo de todos, excepto de la clase política (por lo que podemos comprobar cada día…), poniendo a la Historia en su sitio.


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