HERALDO.es | Hace tan solo unos días, la Generalitat de Cataluña presentaba a bombo y platillo un registro electrónico de
víctimas de la Guerra Civil en Cataluña, en el que se recogen datos de más de 40.000 muertos de los dos bandos. El registro va a ser muy útil para muchos aragoneses que buscan conocer qué ocurrió con los familiares de los que no han vuelto a tener noticias desde la contienda.
Pero la base de datos tiene también algunos detalles cuanto menos sorprendentes. Así, en el Archivo Fotográfico (se facilitan gratis las imágenes para reproducir, siempre que se cite procedencia), hay un epígrafe titulado
‘Llista de fotografies soltes dels bombardeigs de Catalunya i del País Valencià’,
en cuyo listado se incluyen Alcañiz (una fotografía), Alcorisa (1), Caspe (2), Mequinenza (1), Mora de Rubielos (2), La Puebla de Valverde (6) y Sarrión (2). En otros apartados de la página web se dice que el Centro custodia fotografías históricas de Cataluña, Comunidad Valenciana, Murcia e Islas Baleares,
pero no se cita en ningún momento a Aragón.
La base de datos
“El cost humá de la Guerra Civil a Catalunya” es un proyecto desarrollado por el
Centro de Historia Contemporánea de Cataluña, que depende de la vicepresidencia de la Generalitat.
El proyecto fue impulsado en 1985 por el entonces director del centro, Josep Bonet, y no ha estado exento de cierta polémica.
La memoria de los represaliados
Principalmente, porque todo el proyecto es muy similar a las investigaciones que está desarrollando el Memorial Democrático, que busca
“recuperar la memoria de los represaliados por la dictadura franquista”.
El Memorial está dentro del ámbito de las competencias de Joan Saura (consejero de Interior y Relaciones Institucionales), mientras que el Centro de Historia es responsabilidad directa de Josep Lluis Carod Rovira desde el año 2006.
Los datos principales de las víctimas son de acceso directo a través de internet, e incluyen nombre y apellidos, lugar de nacimiento e incluso las circunstancias genéricas de la muerte. De forma restringida, y previa petición al Centro de Historia Contemporánea de Cataluña, se puede conseguir más información sobre las circunstancias concretas de la muerte, aunque estos datos, si se poseen, solo están a disposición de familiares.
Por el momento, la base de datos ha saltado a internet con información de 40.000 víctimas pero, cuando estén todos los datos disponibles volcados, la cifra se elevará a las 70.000.
Durante su presentación, Carod-Rovira destacó que esta base de datos es un
“verdadero servicio público” y una
“herramienta de trabajo imprescindible” porque pone
“costado con costado” a todas las víctimas de la Guerra Civil.