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El Cardenal Xavierre falleció en Valladolid hace 402 años

Publicado por Domingo Buesa Conde el 2 de Septiembre de 2010

Hace 402 años se moría en Valladolid un dominico, nacido en la Zaragoza de 1547, que pasaría a la historia con el título de Cardenal Xavierre al haber sido elevado a tal dignidad en 1607. Pero, además de príncipe de la Iglesia, fue provincial de los dominicos en Aragón, padre general de los dominicos desde 1601, predicador en la corte de Felipe II y confesor de Felipe III. Hoy, en la ciudad conserva su nombre el colegio de los dominicos y sus restos se custodian en la iglesia de Santiago, antigua sede en Aragón de la orden española de los dominicos. Fue además un hombre inteligente y culto, que alcanzó la primera cátedra de Prima de Teología en la Universidad de Zaragoza, el 24 de mayo de 1585, permaneciendo en su titularidad durante más de catorce años.Entre sus obras, producto de su devoción a san Valero, sabemos que destacaron una importante Carta acerca del estado de las reliquias de San Valero, así como una sencilla y breve biografía de este santo, patrón de la ciudad de Zaragoza.


Fotografías para Iglesia de Santiago

Publicado por Domingo Buesa Conde el 25 de Julio de 2010

Hoy, festividad del Patrón de España, en la iglesia zaragozana de Santiago la misa ha tenido una solemnidad mayor, pues allí estaban acompañando con sus sones y su colorido los hombres y mujeres del Centro Gallego de Zaragoza, que han querido celebrar -una vez más- su festividad en un espacio dedicado al santo apóstol compostelano, motor de Europa y cuyo camino construyó civilizaciones y reinos. Y al final de esa misa, celebrada por el Vicario General del arzobispado don Julián Ruiz, hemos asistido a un acto entrañable en el que el párroco ha presentado la publicación que se ha hecho sobre “La iglesia de Santiago”, construida sobre el trabajo de casi una veintena de fotografos que dirigidos por José Antonio Duce han captado las mil secuencias del ayer perdidas en el espacio infinito de un templo barroco de la categoría de este que nos ocupa.

Y en ese libro, junto al responsable de la cofradia y a mosen Pascual Martínez, he tenido el honor de colaborar -invitado por el párroco mosen José Antonio Usán- escribiendo un epílogo en el que me planteo algo que cada vez me preocupa más: no hay que quedarse sólo en el describir, hay que pasar al comprender y al sentir, a recuperar las razones por las que nuestros antepasados hicieron estas iglesias de esta manera y no de otra. He intentado cumplir lo que decía la escritura de la misa de la fiesta del apóstol: “creí y hablé”, he intentado plantearme un recorrido emocional por este espacio sacro que va desde esa puerta, frontera con el cielo como dice el Génesis, hasta el mismo altar que es centro del misterio, el punto de conexión con el cielo. Los caminos que nos llevan desde el mundo (desde esa calle en la que vivimos diariamente) hasta el santuario (el ábside que centra nuestras miradas) van trazando naves que recuerdan la nave del diluvio que navega en el infortunio, siempre salvada por ser la Palabra de Dios. La Cúpula nos llama a caminar hacia el altar, a través de esa luz que inunda el espacio, de esa luz que nos recuerda a los Salmos cuando nos dicen “Él nos ilumina”. En el lado del Evangelio, en la nave que encontramos entrando a la derecha, los constructores de este antiguo templo de san Ildefonso nos proponen un itinerario de Conversión que parte del agua del baptisterio y que camina hacia el altar. Y la nave del Evangelio nos habla de María, nos invita a desandar el camino pero seguros de que lo hacemos en la confianza de María de Nazaret, que nos acompaña hacia el mundo de todos los días… Y siempre, peregrinando como es propio del pueblo de Dios, andando este espacio de encuentro con Dios, andando en un tiempo sagrado que nos mejora y nos reconstruye como seres humanos capaces de amar, de comprender, de perdonar, de ayudar… de vivir con el Evangelio.


Radio Zaragoza, 72 años informando a los aragoneses

Publicado por Orlando Suárez Cámara el 19 de Abril de 2010

“Una democracia es más sólida cuanto mayor volumen de información de calidad puede soportar” (L. Armand)

Vía GEA | Radio Zaragoza, la emisora decana de Aragón, cumple hoy 72 años de trabajo por llevar la información de Aragón a todos los puntos de la Comunidad. Puede señalarse que los primeros antecedentes radiofónicos en Zaragoza se sitúan en la estación de radioaficionado que funcionaba el año 1930 en el paseo de Sagasta, con una interesante labor en cuanto a servicios de socorro y similares; pero la verdadera emisora de comunicación general nacía en 1933, al amparo del decreto de diciembre del año anterior, que autorizaba la instalación de estaciones de radio, con potencia limitada a los 200 wts., siendo un grupo de entusiastas zaragozanos los que consiguen inaugurar Radio Aragón EAJ 10 (una de las primeras de España), llevándose su instalación al número 67 del Coso.

A primeros de 1937, se autoriza una emisora de 30 Kw. en antena (la de mayor potencia entonces en España), resultando así la nueva Radio Zaragoza EAJ 101, levantándose –con rapidez– para ello un nuevo edificio en la parte alta de Casablanca, situando los estudios provisionalmente en los bajos de la Facultad de Medicina (plaza de Aragón) y la dirección y oficinas en la plaza de España.

El Consejo de Administración quedó formado por Jesús Muro Sevilla, presidente; José Sinués y Urbiola, vicepresidente; José María Monterde Pérez, secretario; y los consejeros Florentino Azpeitia (que lo era ya de Radio Aragón), Cipriano Gutiérrez Tapia, Pedro Hernández Luna, Francisco Jordán de Urriés y Manuel Serrano Sancho; así como Ángel Bayod Usón, director gerente; Julio Bayona López, director ingeniero técnico; y José Perlado Cadavieco, director de estudios.

El 17 de diciembre de 1937 comenzaba el período de prueba de la emisora, siendo totalmente satisfactorios los controles recibidos, de los que los más lejanos fueron desde Varsovia (2.000 km.) y desde Reading, Massachusetts (EE.UU.), 5.770 km. La inauguración oficial fue el 19 de abril de 1938, presidida por el entonces jefe del Estado Español, Francisco Franco Bahamonde.

A la pareja de locutores, ya populares, formada por Ángel López Soba y Pilar Ibáñez Pascual, se sumó la de Aurora Royo (figura religiosa destacada en la Congregación de los Colegios de Jesús-María) y Ángel Soler, rápidamente popular también en toda nuestra región y resto de España.

Todo lo regional ha tenido y tiene especialísima atención en esta emisora, atendida en muchas de sus facetas por la colaboración brillante de los catedráticos Ricardo del Arco, Antonio Beltrán Martínez y los especialistas en lo aragonés Demetrio Galán Bergua y Emilio Ostalé Tudela ‘Ostilio’.

En 1954 tomó posesión de la emisora como director Julián Muro Navarro. Posteriormente, la Cadena S.E.R. se hizo con Radio Zaragoza, S.A. En la actualidad, su director es Joaquín Fernández-Carvajal Álvarez y emite tanto en O.M. (Radio Zaragoza) como en F.M. (Radio Zaragoza 2), entrelazando con su grupo de emisoras la casi totalidad de la Comunidad Autónoma de Aragón.


María Agustín, recordando a la heroína de los Sitios…

Publicado por Orlando Suárez Cámara el 13 de Abril de 2010

“Puede ser un héroe tanto el que triunfa como el que sucumbe, pero jamás el que abandona el combate” (Thomas Carlyle)

Tal día como hoy, hace 226 años, nació en Zaragoza la heroína de los Sitios María Agustín, un personaje histórico con escasa documentación, a excepción de dos breves biografías que pueden obtenerse, amén de alguna otra publicación, en el libro “Héroes de los Sitios que tienen calle (y sus biografías)”, de José Blasco Ijazo (La Cadiera, 1959), y en un texto Nuria Marín Arruego en el número 25 de “Cuadernos de Aragón”, editado por el Instituto Fernando el Católico de la Diputación Provincial de Zaragoza, y que puede obtenerse –por 12 euros– a través de su tienda virtual.

Y es éste último texto público, el de Nuria Marín, el que quiero incluir hoy en recuerdo de esa mujer a la que cada día recordamos con ese Paseo zaragozano que va desde la Puerta del Carmen hasta la Plaza de Europa:

“María Agustín nació el 13 de Abril de 1784. Hija de Antonio, natural de Bádenas, y de Catalina, nacida en Rueda de Jalón. Matrimonio de extracción muy humilde, afincado en la parroquia de San Gil donde bautizaron a María, su única hija.

A muy corta edad, la economía familiar la obliga a buscar techo y comida, a cambio de sus servicios, en una casa de la populosa barriada de San Pablo, donde conocerá a Pedro Roncal, mozo quien, al igual que ella, trabaja en calidad de criado.

El 12 de mayo de 1805, Pedro y María contraen matrimonio, instalándose en una casa de la calle Serón (Parroquia de San Gil), donde les sobrevendrán los terribles acontecimientos de la guerra.

Durante la misma, en el primer sitio, María participa activamente en labores de logística, abasteciendo a los patriotas, en los puestos de combate, de munición, comida, bebida y cuanto pudieran precisar. Será ejerciendo estas tareas y sobrepasando La Puerta del Carmen (en lo que hoy conocemos como Paseo de Mª Agustín) donde recibirá una herida en el cuello, de graves consecuencias. Ni el dolor ni la abundante sangre que manaba de su herida fueron motivo suficiente para hacer desistir de sus obligaciones a la joven heroína que continuó su cometido con admirable valentía.

Nada volvemos a saber de ella hasta localizarla entre las aspirantes a un dinero que el Secretario de la Embajada Británica, Mr. Charles Vaughan, lega a la condesa de Bureta para que esta, a su vez, lo distribuya entre los heridos, viudas y huérfanos de la guerra. En este documento, figura, entre una interminable lista, María Agustín, impedida de un balazo. El reparto se hace mediante un escrupuloso sorteo en el que María no resulta afortunada.

Será el general Palafox, en 1815, quien, atendiendo a los servicios prestados, le concederá la gracia de una pensión, consistente en dos reales diarios, y el Escudo de Distinción, concerniente al primer sitio. Añadamos a lo expuesto que, María Agustín, fue la única zaragozana inválida de guerra o «impedida de un balazo». La bala que le alcanzó el cuello le dejó inútil el brazo izquierdo, quedando, por tanto, inhabilitada para el trabajo.

En 1819, tras una larga enfermedad, muere Pedro Roncal. Pasados seis años, María contrae segundas nupcias, esta vez con Antonio Guisan. Ambos se trasladan a la Torre de Postas de Alagón, donde se les proporciona trabajo y alojamiento. Será este su último destino, ya que, María, fallece, con más pena que gloria, un 22 de noviembre de 1831, a la edad de 48 años. Su partida de defunción, dice, entre otras cosas: «No dejó hijos, no hizo testamento; enterrada como pobre de solemnidad en el fosal de San Pablo»”.